
Seguimos dándote los trucos más sencillos y baratos para que tu piel luzca radiante con lo más puro de la naturaleza: sólo basta una simple mascarilla casera.
Mezcla una cucharada de arcilla con un poco de té concentrado de bardana. Deja actuar 10 minutos, es ideal para pieles grasas antes de maquillarse, pues ayuda a una buena fijación.
Si mezclamos una cucharada de azúcar con ocho gotas de limón, y media cucharada de aceite de oliva, podremos masajear la piel y lograr que luzca muy luminosa.
Para el verano, mezcla jugo de zanahoria con tu protector solar habitual. Si te expones al sol, lograrás estar más bronceada y con un mejor color, y si no, dejará tu piel muy suave y reluciente.
Si te excediste con el sol, aplicar rodajas de tomate bien frías sobre la piel quemada, para refrescar y aliviar la quemazón de forma inmediata.
Vía: Nosotras

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