Una de las tantas soluciones que nos dan la ciencia y los tratamientos estéticos para combatir la celulitis es la carboxiterapia, de excelente resultados y basada en el dióxido de carbono.
La aplicación subcutánea de dióxido de carbono estimula la producción de colágeno, ayudando a tonificar los tejidos. En el caso de la celulitis, combate las grasas localizadas y también el aspecto de piel de naranja.
Se aplican microinyecciones del gas bajo la piel con un equipo diseñado para ello. La sesión puede durar entre 30 minutos y una hora, de acuerdo al área a tratar. Se complementa con un masaje para distribuir el gas por los tejidos circundantes.

