
La hija del mítico cantante de Black Sabbath Ozzy Osbourne, Kelly, – quien se volvió una celebridad tras el reality familiar “The Osbournes” – siempre fue más bien regordeta, pero últimamente luce radiante ya que ha perdido 15 kilos, y lo mejor de todo es que lo ha logrado con mucho sentido común y sin dietas titánicas, lo que se traduce en su rostro resplandeciente de satisfacción y salud.
Para seguir los pasos de Kelly Osbourne, es importante tener un trabajo que te guste y te mantenga ocupada. Para la hija de Ozzy la solución fue sumarse al musical “Chicago”, ya que así “estaba más ocupada y sin tiempo para comer tanto y a toda hora”.
Además, asegura que el mejor consejo para quien desee perder peso es deshacerse del microondas, ya que así evitamos caer en la tentación de calentar comida chatarra, y optamos por preparar cosas frescas y más livianas.
Kelly Osbourne no se sometió a dietas estrictas, sino que comenzó a comer sano y en los horarios correspondientes – suponemos que realizando las seis comidas diarias –. Así logró su cometido. “Estoy feliz, no tengo hambre”, asegura.
Con sentido común y con la voluntad de llegar a una meta pero sin apuros, Kelly logró estar mucho mejor, al igual que su antes obeso hermano Jack, quien también dejó atrás el sobrepeso.
Vía: Terra
