
El saber popular indica que comiendo muchas zanahorias, nuestra piel mejorará notablemente. La razón es que estas hortalizas contienen un alto índice de carotenoides, alrededor de 8.100 microgramos (8,10 miligramos) por cada 100 gramos, siendo el beta-caroteno el más abundante.
Pero la zanahoria no es el único vegetal que puede ayudarnos a lucir bien, y en especial a mantener un bronceado bonito. Dado que el caroteno es un pigmento amarillento rojizo, todo lo que sea color naranja sirve, además de las propias naranjas: calabaza, mango, melón de la variedad Cantalupo, melocotones y albaricoques entre otros.
Los carotenoides pueden ser convertidos en retinol (vitamina A) lo que no sólo es excelente para la piel, sino que también lo es para la visión. Son además un gran anticancerígeno y antioxidante, retrasando las marcas del paso del tiempo.
El licopeno – otro carotinoide –, presente en los vegetales rojos como el tomate, es un poderoso antioxidante y su consumo incide en menos enfermedad cardiovascular, cáncer de próstata y gastrointestinal.
Finalmente, y aunque el color nos confunda, los vegetales de hoja verde como acelga, espinaca y otros contienen el carotinoide luteína, que es un antioxidante mucho más potente que el beta-caroteno y parece actuar como factor de protección en la degeneración macular, una enfermedad ocular muy frecuente en las personas mayores.
Llenar de color nuestros platos es la forma más segura de estar guapas y muy sanas.
