
Si necesitas perder peso pero tienes mucho apetito y las dietas convencionales son para ti un fracaso porque te sientes hambrienta todo el día, la dieta glicémica puede ser la clave para tu éxito al perder peso.
Esta dieta fue desarrollada por el doctor David Jenkins, profesor de Ciencias Nutricionales en la Universidad de Toronto. Se basa en la premisa de que hay alimentos que permiten adelgazar al comerlos, puesto que el organismo necesita recurrir a sus depósitos de grasas para generar la energía que permita digerirlos. Las fibras vegetales y las proteínas forman parte de estos alimentos. Y lo mejor es que no pasamos hambre y estamos perfectamente bien nutridos.
Esta dieta tiene en cuenta además el índice glicémico, que es el que indica en qué medida un alimento estimula al páncreas para que libere insulina. La insulina es la hormona que transporta la grasa hasta las células y las almacena en ellas.
Los carbohidratos, por ejemplo, estimulan en demasía la producción de insulina, lo que hace que nos dé más hambre, y a su vez, al generar más insulina, más engordamos. Es un círculo vicioso que sólo lleva a acumular más y más kilos, en un mecanismo que esta dieta parece ser eficaz en detener.
Dado la complejidad de la dieta glicémica, lo mejor que puedes hacer es buscar un especialista en nutrición que trabaje con sus fundamentos.
Vía: Mujer de Elite