
Nada puede arruinar más una linda manicura que los horribles y dolorosos uñeros. Son pequeños focos infecciosos que afectan la cutícula de las uñas, generalmente porque ésta estaba primero lastimada o cortada y así permitió el ingreso de gérmenes.
Los uñeros se suelen percibir porque hay enrojecimiento, tumefacción, dolor en una zona puntual y localizada del borde de una uña, acompañada muchas veces de pus.
Una manicura o corte de uñas mal realizado es la principal causa de los uñeros, también la fea costumbre de morder las uñas. También el proceso de crecimiento de la uñas hacia el interior del borde (uña encarnada).
Algunos remedios caseros para uñeros pueden ayudarte y darte alivio, pero en última instancia si la infección persiste o se agrava consulta con un médico.
Si hervimos una cucharada de tomillo en una taza de agua, tendremos una infusión que utilizaremos para sumergir el dedo afectado durante cinco minutos, cada cuatro o cinco horas hasta que el uñero ceda.
También es útil formar una pasta con un cuarto de taza de leche, migs de pan y una yema de huevo. Aplicamos sobre el uñero y renovamos la pasta cada media hora, hasta un total de cuatro veces. Se puede repetir la cura dos veces al día.
También podemos hacer un cataplasma con una zanahoria bien machacada. Aplicamos durante 15 minutos tres veces a la mañana y tres a la noche.
Vía: Belleza Natural