31 de agosto de 2010 Creado por Natalia

Los beneficios del masaje facial

El masaje facial por sí mismo, sin intervención de productos cosméticos, es un gran aliado para mejorar el aspecto del cutis. Es que promueve una mejor circulación, la eliminación de toxinas e hinchazón y ayuda a que los activos que se apliquen posteriormente tengan una mejor penetración.

Al mismo tiempo, los masajes liberan la tensión del rostro, fortalecen los músculos, combaten la flaccidez, entre otras ventajas.
Pero para ver resultados hay que practicarlo a diario. Veamos cómo hacerlo.

Ayuda si lo hacemos mientras oímos una música suave que ayude a relajar tensiones, sin apretar demasiado para no causar irritación, sino simplemente aplicando una presión leve.  Se utilizan la yema de los dedos y los nudillos en la zona del cuello. En algunos casos la yema de un dedo sujeta el inicio de la zona a tratar y la otra practica el masaje.

Es útil además aplicar crema hidratante que ayude en el proceso, y por supuesto que si contiene activos la piel lo agradecerá. Insistir mucho en maniobras de estiramiento de la piel en zonas con arrugas. Para ello, se debe masajear en el sentido en el que desaparece la arruga, generalmente tirando con las yemas de los dedos hacia arriba y abajo;
El rostro debe estar perfectamente limpio, y el masaje debe durar de veinte a treinta minutos.

Comenzar el masaje por la zona del cuello: Para ello, debe cerrar las manos y usar los nudillos. Efectuar movimientos ascendentes para levantar la papada. Proseguir con masajes circulares desde el área de la barbilla hacia los oídos. Continuar por el área frontal: Para ello, debe ejercer presión con los dedos y rotar. Realizar movimientos lineales en sentido ascendente.

Colocar las manos en la parte alta de la cabeza. Una de las palmas debe realizar movimientos en dirección de las agujas del reloj; la otra, rotaciones en sentido contrario. Por último, trabajar el área de las cejas con suaves pellizcos comenzando desde la nariz hasta la sien.

Vía: Belleza Natural