Hasta no hace mucho, los liftings eran procedimientos quirúrgicos para personas mayores, de alrededor de 50 años o con mucho daño dérmico, como último recurso.
Sin embargo, ya hay intervenciones menores que se realizan desde antes, puesto que es preferible realizar estos procedimientos más simples que prevengan un deterioro mayor, el cual no es frenado sólo con tratamientos cosméticos. Los miniliftings se imponen en las preferencias
Con estas intervenciones menores, más sencillas, se logra revertir desde los 40 años los signos de la edad de manera natural y menos invasiva, sin un cambio tan drástico como supone un lifting quirúrgico tradicional.
Además, las técnicas quirúrgicas menores se complementan con otros tratamientos como botox, inyecciones de colágeno y ácido hialurónico, radiofrecuencia y otros.
Vía: Intereconomía


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