
El método conocido como sugaring viene de culturas ancestrales como es la egipcia, y consiste simplemente en utilizar azúcar caramelizada en vez de la cera habitual.
La depilación con azúcar es elegida por muchas porque sienten menos dolor y su piel se irrita mucho menos, además de resultar muy efectiva con pelos muy cortitos a los que la cera no llega.
Para probar este método en tu casa puedes poner en una cacerola un poco de azúcar – una taza – y el jugo de un limón hasta cubrirla. En caso de que lo requieras, puedes completar con agua. Llevas al fuego hasta que se derrita el azúcar.
El limón ayuda a que no se solidifique. Luego, teniendo mucho cuidado con no quemarte, te depilas como de forma habitual. Siempre convienes que comiences probando sobre una superficie pequeña.
Vía: De Guapas
