
Es posible tener el cabello hermoso y sin gastar de más, utilizando los productos que nos da la naturaleza. En este caso es una mascarilla de aguacate que hace milagros reparando el daño que el sol, el mar o el agua de la piscina le dejó a nuestra pobre cabellera.
Es un procedimiento muy simple: se necesita medio aguacate maduro, el cual se procesa con una cucharada de aceite de oliva y una yema de huevo. Una vez obtenida una pasta homogénea, se aplica sobre el cabello húmedo.
Lo ideal es aplicar el producto obtenido sólo de las orejas para abajo, es decir, insistiendo en el largo y las puntas, pero evitando la parte alta de la cabeza, para no dejar graso el cabello. Como cualquier mascarilla, hay que dejarla actuar al menos por 20 minutos.
Posteriormente, se procede a retirar todos los restos de aguacate con agua tibia, y una vez tengamos el cabello bien limpio, lo enjuagamos con agua bien fría, que cierra los poros y resalta el brillo capilar.
Vía: A fin de mes
