
Ayer comenzamos a desandar una serie de consejos para que aquellas que estén decididas a un cambio de color de pelo, tengan todo el éxito.
Lo más importante en todo esto es la elección del color. Siempre será conveniente que el cambio sea sutil y paulatino, es decir, aclarar u oscurecer de a poco.
Los profesionales suelen fusionar tres o cuatro tonos de una tonalidad muy similar. Esto logra que el cambio no sea brusco, y si lo deseas con el tiempo puedes intensificar el efecto.
Si estás decidida a un cambio radical, no lo intentes por tu cuenta: conviene consultar a un colorista experto que sepa hacerlo bien, para que luego no haya que lamentarse.
En principio, diremos algunas pautas de color que por supuesto no necesariamente aplican a todas las personas.
A las mujeres de tez clara les quedan bien los tonos marrones. Por el contrario, el negro azulado hace que la piel luzca más amarillenta. Los colores demasiado oscuros envejecen y hacen más dura la expresión. Los tonos rojizos y violetas le sientan bien a las morenas de ojos oscuros.
Si en cambio tienes ojos claros, unas mechas los resaltarán más. Si tu piel es clara, que las mechas también lo sean.
Las pestañas y cejas deben ir acordes al tono del cabello, razón por la cual se las suele teñir también, especialmente si el color natural difiere mucho del tinte.
Te deseamos mucho éxito en tu gran cambio de look.
Vía: Marie Claire
