
Muchas veces, el ajetreo de la vida cotidiana hace que nos lavemos el cabello y lo atemos con una goma o broche aún húmedo. Error fatal: el daño que provocamos es severo.
Al estar húmedo, el cabello es más vulnerable y sensible al daño, por ello las diademas, horquillas, gomas y demás lo estropean. No es casualidad que cuando nos las quitamos, sale algo de pelo con ellas.
Las diademas elásticas y los sujetadores suaves, que ejerzan poca presión, son la mejor opción, y siempre esperando que el cabello esté bien seco.
Vía: De Guapas
