
Ya no hay excusas para no llevar unas hermosas y cuidadas uñas, porque si naturalmente no crecen, hay opciones como las uñas de gel, y particularmente las versiones más modernas de esta técnica de manicura.
Las uñas de gel son el último furor, porque no sólo quedan perfectas sino que además son resistentes y duraderas.
Pero para las que quieren algo más natural, se ofrece el tratamiento de uñas Shellac, que es un híbrido entre la uña natural y la de gel. El producto se aplica como cualquier esmalte pero no lo es. Los disolventes ofrecen una fácil aplicación, como un esmalte.
Por su parte, los monómeros ofrecen una larga duración, como un gel; y los polímeros permiten una fácil eliminación. Lo mejor de cada técnica al alcance de la mano. Dura hasta 14 días sin deterioros.
Es una fórmula líquida que se aplica en capas como un esmalte, pero en realidad ofrece cuerpo a la uña. Tiene como ventajas que un tiempo de secado prácticamente inexistente, un color más duradero, un acabado brillante y resistente con efecto espejo, y también una rápida y fácil eliminación.
Hay una amplia gama de colores y protege además a la uña natural para evitar su daño.
Vía: Vanitatis