
Si resides o vas de vacaciones a algún sitio con mar, deberías saber que el océano es además una fuente de belleza y salud que podemos aprovechar gracias a la talasoterapia.
Del mar puede extraerse el agua, barros, algas, entre otras cosas que pueden hacernos mucho bien. Las algas, por ejemplo, suelen usarse en tratamientos de celulitis. Las sales marinas y el agua de mar, para darnos baños que nos relajen y beneficien nuestra salud y belleza.
El agua de mar suele recogerse lejos de la costa y además se la esteriliza, y es buena ya sea porque se la aplica con presión para masajearnos o bien porque sus principios activos naturales penetran en la piel.
En la mayoría de las ciudades turísticas sobre el mar hay centros de talasoterapia. La normativa francesa – referente de Europa porque en España no hay una – indica que la talasoterapia sólo puede realizarse en centros que se encuentren a una distancia máxima de tres kilómetros de la costa, y utilizando agua “viva”, es decir que procedente directamente del mar y renovada constantemente.
Por ello, si te interesa hacer sesiones de talasoterapia, ten en cuenta buscar un centro o spa serio y especializado, y además esta actividad no está indicada en personas con problemas cardiorrespiratorios o de tiroides – por el yodo contenido en las algas y el agua –.
Vía: Hola
