
Los párpados son uno de los primeros sitios en donde la edad se desvela en el rostro, ya que si se encuentran caídos, y sobretodo si forman bolsas bajo los ojos, agregan muchos años al aspecto. De hecho, varias encuestas demostraron lo mucho que pueden envejecer unos párpados demasiado caídos.
Lo cierto es que la herencia genética, el tipo de piel y también los hábitos de vida como exposición al sol, mala alimentación, poco descanso, estrés y otros, hacen que personas muy jóvenes luzcan mayores por sus párpados caídos.
Llegado el punto en que la piel sobrante es demasiada para los tratamientos cosméticos, y sobretodo si hay bolsas, la solución más efectiva es la blefaroplastía, cirugía estética que repara los párpados caídos.
Básicamente, lo que se hace es recortar el excedente de piel y quitar la grasa acumulada en las bolsas, para rejuvenecer la mirada. La cicatriz se camufla en el pliegue natural del ojo, la recuperación es relativamente rápida y los resultados – si el profesional es idóneo – son excelentes.
Esta cirugía se realiza a partir de los 35 años – por ello que decíamos que personas jóvenes tienen sus párpados muy caídos – y es bastante común tanto en hombres como en mujeres.
El inconveniente es que los hematomas pueden tardar entre una y dos semanas en irse, pero al final, habrá valido la pena.
En estos casos, lo mejor es buscar un profesional de buenas referencias que asegure un trabajo bien hecho y riesgos mínimos.
Vía: En Plenitud
