
Esta medida que tomarán los galos es digna de celebrarse. Sobretodo, porque las nuevas técnicas de retoque digital de fotografía plantean un modelo de mujer que no sólo es irrealizable para la mayoría de nosotras, sino que es lisa y llanamente inexistente.
El parlamento francés estudia la posibilidad de colocar avisos de advertencia cuando una imagen de publicidad ha sido modificada con PhotoShop o algún otro software digital.
“Fotografía retocada para modificar la apariencia física de una persona”, se leería bajo la imagen. Y de esta forma se evitaría que muchas mujeres se sientan mal con ellas mismas por no poder ser como la chica de portada, cuando en realidad esa modelo tampoco es así.
De esta forma, una sociedad puede prevenir trastornos de la alimentación, obsesiones por la estética y depresiones en mujeres que buscan un ideal imaginario.
Buscar estar más bellas no significa que debamos alcanzar el estándar publicitario.
Vía: El Mundo
