La liposucción no es hoy por hoy la única alternativa a las adiposidades localizadas, puesto que hay técnicas nuevas tanto o más efectivas y menos molestas para el paciente, en lo que se conoce como tratamientos no invasivos.
Tal es el caso de la electrolipólisis, que funciona insertando agujas en los tejidos afectados, conectadas a sistemas computarizados que producen descargas de corriente mínimas, pero capaces de destruir el tejido graso, causante de la adiposidad localizada, y también de generar piel de naranja o celulitis.
De esta manera se logra aumentar el calor sobre la zona concreta, estimulando la microcirculación, y vaciando los adipositos. Así, eliminamos las redondeces donde no las queremos, y mejoramos el aspecto de la piel, que queda más lisa y firme, sin pozos.
Se requieren de ocho a diez sesiones para lograr un óptimo resultado, aunque tras la cuarta ya se los puede apreciar. Es una gran alternativa a la liposucción, ya que es menos invasiva y no requiere que dejemos nuestras tareas habituales. Las personas delgadas pero con un poco de celulitis y algunas adiposidades, son candidatas ideales a lograr los mejores resultados finales.
Vía: De Guapas

