La milenaria filosofía del Feng Shui tiene por finalidad reestablecer el equilibrio de las energías. Si la aplicamos al maquillaje, lograremos sacar a la luz todo el potencial de nuestra belleza.
El espejo es para el Feng Shui el lugar donde nos reconocemos, y tiene la capacidad de redireccionar energías. Por ello debe estar perfectamente limpio, sin fisuras, ni distorsiones o colores ahumados que hagan que la imagen no sea perfecta.
Puedes poner flores, plantas o piedras alrededor de la mesa de tocador, la cual deberá estar siempre ordenada. El desorden disipa las energías. Los productos que estén allí deberán estar además, limpios y en buenas condiciones. Lo viejo estanca energías.
Por esto último es que es muy importante deshacerse de aquello que ya no usamos, que está caduco o que no sirve más, así la energía de tu belleza fluirá libremente.
Vía: Guapadicta

