
El té verde es una inagotable fuente de antioxidantes y tiene múltiples beneficios para todo el organismo. Pero sus bondades no terminan aquí: es el ingrediente principal de muchos productos faciales que nos ayudan en mucho.
Es un producto ideal para esta época, ya que recupera algunos efectos negativos del fin del verano y comienzo de la actividad habitual: la contaminación, las arrugas, e incluso el estrés después de retomar la rutina.
En general, en los centros de estética utilizan un tratamiento en base a un concentrado, con el que se masajea nuestra piel. Son tratamientos cada vez más solicitados, y suelen tener un costo de entre 50 y 80 euros.
Claro que nada impide que preparemos un poco de té verde en casa y lo utilicemos frío, en compresas para tonificar y descansar el cutis.
Vía: Viviendo sano
