19 de octubre de 2009 Creado por Natalia

El autobronceante: suave dorado saludable

El autobronceante: suave dorado saludable

Lucir bronceadas es maravilloso, pues pocas cosas como una piel con color nos ayudan a lucir saludables y frescas. Sin embargo, el sol es de los factores más dañinos para la piel.

Si quieres perpetuar en tu piel el tono logrado en tus vacaciones durante el otoño, sin exponerla a daños permanentes, una alternativa inocua son los autobronceantes.

Vienen en diversas presentaciones, debes buscar la adecuada para ti, y tener cuidado en la aplicación para no generar manchas, lavándote bien las manos luego de hacerlo para que éstas no se tiñan también. Regularmente, debes tener también la precaución de exfoliar bien tu piel para evitar manchas. Ten en cuenta que el efecto comienza a notarse a los cinco días de aplicación diaria.

Entre los tipos de autobronceantes puede elegir entre varios:

La loción es ideal para la piel seca. Se aplica con movimientos horizontales y verticales para cubrir la piel en todos los sentidos y así evitar que queden partes sin colorear. Opta por fórmulas hidratantes si tienes tendencia a que la piel se reseque o descame, para evitar que se salga el color.

La gran ventaja del spray es la practicidad en la aplicación, y que se seca de inmediato, además es más sencillo distribuirlo con uniformidad. Sostén el envase a 10 centímetros de distancia de tu cuerpo para evitar que queden manchas.

La mousse seca también muy rápido y es más hidratante.

El gel es la alternativa para pieles grasas o con tendencia acneica. Se seca más rápido que la loción o el aceite, pero requiere de una cuidadosa aplicación con movimientos circulares, sin olvidar ninguna zona de piel.

El aceite es la fórmula que más suaviza y humecta la piel, ideal si es lo que necesitas. Claro que tarda más en secarse, razón por la cual deberás esperar un rato antes de vestirte para que se absorba por completo. 

Vía: Hipermoda