
Tener un cabello con un liso perfecto es el anhelo de muchas, y es que definitivamente queda muy prolijo y da un look elegante y sofisticado. Pero para ello hay que tener en cuenta algunas cuestiones.
Las técnicas y productos a los que recurrimos en pos del lacio soñado, como planchas, secadora, productos químicos y otros, dañan sustancialmente la fibra capilar, resecándola, restándoles brillo y terminando con las puntas en muy mal estado. La queratina, la melanina y el colágeno – sustancias esenciales del cabello – pagan las consecuencias.
Es entonces indispensable el uso de shampoos y acondicionadores nutritivos y de buena calidad. A la vez, aplicar un baño de crema al menos cada dos semanas, y una máscara de aceite de oliva, de almendras o aguacate al menos una vez al mes. Ayuda un enjuague final con agua fría y cepillarlo desde las puntas.
Desde la alimentación, todo lo que contenga vitamina A mejorará el aspecto de la cabellera.
Vía: Sólo Nosotras
