14 de enero de 2010 Creado por Natalia

Cosas que pueden afear nuestras uñas

Por más que tengamos una buena manicura, a veces las uñas tienen mal aspecto y es muy difícil lucir manos refinadas con ellas. Por ello, sepamos qué puede afectar la salud de las uñas y veamos qué podemos hacer por ellas.

Uñas escamadas: presentan un aspecto en el cual si miramos de cerca, vemos que en los bordes de la uña es posible identificar finas capas que se separan. Se producen por morderlas ante un cuadro de estrés, o bien por falta de hidratación. En tal caso, beber agua, y consumir más frutas y verduras. Ayuda frotar diariamente un algodón con aceite de oliva o almendras.

Uñas quebradizas: si no podemos dejar las uñas crecer, porque comienzan a romperse espontáneamente, nos pueden estar faltando vitaminas como la A y la B, o minerales como el hierro y fósforo. A estos nutrientes los encontramos en pescado, legumbres, semillas, frutas y vegetales.


Uñas anchas o elevadas: pueden indicar falta de vitamina C, presente en todos los cítricos, fresas, kiwis, entre otros.

Manchas en las uñas: pueden deberse a golpes en el dedo, que dan lugar a una mancha violácea oscura. Las pequeñas manchitas blancas no tienen importancia ni responden a nada en especial. Ahora bien, la aparición frecuente de manchas negras o blancas en las uñas amerita una consulta al dermatólogo, puesto que puede haber otro problema.

Uñas amarillas: se dan debido al contacto con un producto que manche, como la nicotina de los cigarrillos o por la utilización con demasiada frecuencia del quitaesmalte. 

Hongos en las uñas: más frecuente en las uñas de los pies, deforman la superficie de la uña, la engruesan, se forma una capa de tejido entre la uña y el dedo. Puede presentar  descamación, cambio de color o mal olor. Sólo un dermatólogo puede recetar el tratamiento adecuado para eliminar la onicomicosis.

Vía: Salud Plena