
Te ayudaremos a lograr en tu propia casa que las manos te queden perfectas, con las uñas muy prolijas y a la moda.
En primer lugar, humecta las cutículas con un aceite adecuado, que además evitará la necesidad de cortarlas, que es más difícil.
Lima las uñas en forma ovalada simplemente como la curva de la base de tu uña. Las puntas cuadradas podrían hacer que tus dedos luzcan más cortos y gruesos, pero son también interesantes.
Aunque tengas las uñas sin esmalte, frota siempre un poco de quitaesmalte antes de comenzar a pintar, para quitar restos grasos que impedirán una buena adherencia. En vez de algodón, podrías esparcirlo con una esponja, para evitar pelusas que malogren el trabajo.
Cuando apliques el esmalte, asegúrate de llevar el pincel al borde frontal de la uña y, a partir de allí, ir yendo hacia la parte de la base. Esto ayudará a evitar posibles globos de aire.
Si el esmalte muestra pequeñas burbujas, será mejor remover la pintura de la uña y comenzar otra vez. Si no tienes tiempo, sumerge el dedo en quitaesmalte y lima el área con imperfecciones y aplica una nueva capa superior.
Si se mancha el esmalte mientras se pinta, sumerge tu dedo en quitaesmalte y utilízalo para alisar la superficie, repintado con una nueva pasada.
Aunque la superficie puede sentirse seca al tacto a los diez minutos, pasará al menos una hora hasta que el secado sea completo, y sea seguro que las uñas rocen otras superficies sin arruinarse.
Si se te rompió una uña y no puedes cortarla, puedes probar colocando encima de al grieta un trocito de la gasa de los saquitos de té, y pintando por encima.
Para extender la manicura, pasa una capa de laca todos los días. Una manicura debería durar entre una y dos semanas.
Vía: En Plenitud

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