
Tal vez tu resolución de Año Nuevo tenga que ver con cambiar de look, y particularmente con cambiar el color de tu pelo.
Así que te dejamos algunas cuestiones a tener en cuenta, para que las sepas y las pienses antes de tomar la decisión.
Lo más difícil de conseguir y que quede bien, es cambiar de moreno a rubio. Es de vital importancia, en el caso de la gente que se tiñe en casa, fijarse con detenimiento en el envase del tinte y observar el resultado que ofrece teniendo en cuenta tu tono de base.
Si te tiñes en casa, hay que leer detenidamente el folleto. Algo que nadie hace y luego redunda en resultados indeseados, como por ejemplo, se alteran los tiempos de exposición y luego el color no es el que se buscaba.
Las mujeres que quieren probar un cambio de color de pelo, deberían intentar con jugar con un límite de dos tonos arriba o abajo del color de base y tratar de moverse siempre dentro de la gama de color del matiz del cabello.
Conviene saber que los tonos cálidos suelen favorecer más.
Hay que tener en cuenta que no todos los colores quedan iguales en todo el mundo, ya que el color de base los altera. Así que asesórate bien antes de elegir color, para lograr el resultado que deseas.
Si se lleva un tono uniforme, pleno y no demasiado diferente a tu color de base, basta con retocar las raíces cada mes. Si el color está bien contrastado es necesario hacerlo cada veinte días.
Vía: Hola