Aprendamos a hacer en minutos un astringente en nuestra propia cocina, útil para cerrar los poros tras la limpieza del cutis y para evitar, en el largo plazo, que los orificios de los poros sean visibles a simple vista.
Para ello mezclamos media taza de agua, media de vinagre blanco y una cucharada de aceite de girasol. Hervimos primero el agua, y luego agregamos los demás productos, y lo agitamos antes de usar.
Aunque el aceite de girasol es oleoso, tiene menos grasas aún que el de oliva y por ello es apto para limpiar este tipo de pieles, ya que arrastra las impurezas.
Aunque se trate de un producto natural, utilízalo a la noche pasándolo con un algodón. Incluso, si tu piel es sensible, aplica el tónico noche por medio. Tras dos semanas, deja descansar la piel.
Vía: De Guapas

