
Los cuidados de los rayos UV no se circunscriben sólo al momento de estar en la playa o la piscina. Conforme se acerca el verano, es más común que permanezcamos más horas al sol sin darnos cuenta. Por ello, aprendamos los errores más comunes que atentan contra la salud de la piel, y nos suman años con el fotoenvejecimiento.
Los días nublados no son días para descansar del filtro UV. Los rayos pueden pasar hasta en un 40% un día nublado. Incluso, las nubes pueden ser peligrosas pues crean un efecto lupa. A continuar con la protección como el más radiante de los días de sol.
En las ciudades, el sol azota tanto como en la playa. Si vas a estar en la terraza o caminarás por la calle un rato considerable en horarios en los que es necesaria la protección (de 10 de la mañana a 4 de la tarde), entonces no salgas jamás si aplicarte primero filtro solar, de un factor adecuado, media hora antes al menos de salir de casa.
El sol no incide de la misma forma en todos los puntos de la Tierra, cuanto más cerca está el sol de la Tierra peor son las radiaciones. Por ello si vas a la montaña, a sitios de altitud o bien viajarás más cerca del Ecuador – como por ejemplo al Caribe – debes reforzar la protección solar utilizando un filtro con FPS más elevado. En sitios con arenas blancas y aguas cristalinas, el sol se refracta más y nos quema con más fuerza.
A la hora de conducir, hay que tener en cuenta que el cristal del coche hace un efecto lupa muy peligroso, y es normal quemarse por permanecer varias horas bajo ese efecto. La protección, también arriba del coche.
Finalmente, hay que conversar con un dermatólogo para que nos indique si estamos usando el facto de fotoprotección acorde a nuestro tipo de piel, utilizar productos de buena calidad y repetir la aplicación luego de dos horas, o antes si se transpiró demasiado o si nos mojamos.
Vía: Hola
